Sentada frente al torno, con las manos en la masa, controlando la respiración, el pulso, sin pensar. En un estado casi de meditación, mi OM interno va dirigido a este ser que va naciendo del barro. Sus paredes lisas se deslizan entre mis dedos. Voy haciendo que cresca, que engorde, adelgazando sus paredes. Girando siempre girando.
La cerámica para mi ha sido un trabajo evolutivo, el hacer de un poco de tierra, la unión perfecta de los elementos creadores, la tierra, el fuego, el aire y el agua.
He experimentado cada uno de estos elementos en mi misma.
Que bonito, y que lindas tus obras "en blanco". felicidades!!
ResponderEliminar